SATSE plantea a la Conselleria las reivindicaciones del personal de U.H.D.

El Sindicato de Enfermería exige un cambio radical a la Conselleria de Sanidad mediante una nueva campaña de información y movilización. La organización denuncia el abandono de los profesionales de las Unidades de Hospitalización a Domicilio (U.H.D.) en la Comunidad Valenciana. Con esta iniciativa, buscan obligar a la Administración a potenciar estos servicios y dotarlos de los recursos necesarios.

Las Unidades de Hospitalización a Domicilio (U.H.D.) de la Conselleria de Sanidad se han consolidado en los últimos años como un pilar fundamental y un recurso absolutamente esencial dentro del sistema sanitario público de la Comunidad Valenciana. Este modelo asistencial permite trasladar los cuidados médicos y de enfermería de alta complejidad directamente al entorno del paciente, lo que favorece una atención más humanizada, eficiente y económicamente sostenible para el sistema.

Sin embargo, la realidad operativa detrás de este Servicio es crítica. La U.H.D. se sustenta sobre unas condiciones de trabajo cada vez más tensionadas y precarizadas. La falta de adaptación estructural está comprometiendo de forma directa tanto la seguridad física y mental de los profesionales de enfermería y fisioterapia como la propia calidad y seguridad de la atención que reciben los ciudadanos.

El análisis de la práctica diaria del personal de las U.H.D. en las distintas provincias de la Comunidad Valenciana revela tres grandes bloques de necesidades y problemáticas urgentes:

Sobrecarga y presión asistencial desmedida

El día a día de las enfermeras de la U.H.D. está marcado por una presión asistencial insostenible que se deriva de los siguientes factores:

  1. Alta complejidad clínica con tiempos utópicos: Los profesionales deben atender a pacientes crónicos complejos, pluripatológicos o en fase terminal, cuyas necesidades de cuidados son muy elevadas. Las agendas de visitas diarias son extremadamente ajustadas, lo que impide dedicar el tiempo necesario a cada enfermo sin prolongar la jornada laboral.
  2. Logística y desplazamientos continuos: A diferencia de la hospitalización convencional, los profesionales de la U.H.D. invierten una parte sustancial de su tiempo en la carretera, conduciendo entre municipios y núcleos urbanos dispersos. A esto se suma la carga física de transportar manualmente el material clínico necesario para cada intervención y una creciente burocracia con tareas administrativas añadidas que restan tiempo a la atención directa.
  3. Improvisación constante: Al no trabajar en un entorno clínico estático, el personal se ve obligado a improvisar soluciones ante imprevistos tanto médicos como logísticos (tráfico, accesos bloqueados, fallos de comunicación), lo que incrementa el estrés y el desgaste.

Labor esencial en condiciones de precariedad

La práctica de la Enfermería en la U.HD se desarrolla bajo un marco laboral y ambiental que desprotege al trabajador/a:

A) Entorno de trabajo complejo y descontrolado

  1. Ausencia de garantías ambientales: El domicilio del paciente es un entorno privado y no controlado por el sistema sanitario. Los profesionales se ven obligados a realizar procedimientos complejos en espacios que muchas veces carecen de la iluminación, la higiene, el espacio o la ergonomía mínimos para una práctica asistencial segura.
  2. Exposición a violencia y conflictos: Al acceder a viviendas particulares desconocidas, el personal se expone a situaciones domésticas conflictivas, entornos hostiles y agresiones físicas o verbales, careciendo de la protección o los sistemas de seguridad que sí existen dentro de un hospital.
  3. Vacío protocolario: Se evidencia una alarmante falta de protocolos específicos de actuación y seguridad que estén adaptados a las particularidades reales y los riesgos del entorno domiciliario.

B) Deficiencias en el marco regulador y retributivo

  1. Ignorancia de la dispersión geográfica: Las condiciones actuales no contemplan ni compensan adecuadamente la enorme dispersión geográfica que existe entre los departamentos de salud de la Comunidad Valenciana, penalizando a los profesionales que asumen rutas rurales o de difícil acceso.
  2. Desregulación de la jornada complementaria: Existe una falta de normativa clara para regular las Incapacidades Temporales (bajas médicas), la compensación justa de los días festivos trabajados y la limitación de las guardias localizadas, lo que perpetúa la disponibilidad absoluta del trabajador.
  3. Falta de incentivos por especial vulnerabilidad: El sistema actual no reconoce económicamente los conceptos de penosidad, peligrosidad y responsabilidad. El personal debe gestionar emergencias clínicas y coordinar traslados complejos tanto dentro como fuera de su jornada ordinaria sin percibir una retribución acorde a la gravedad y variabilidad de sus funciones.

Impacto de los riesgos psicosociales

El desgaste psicológico del personal de la U.H.D. es alarmante debido al ecosistema emocional en el que operan:

  1. Entorno no sanitario y aislamiento: Trabajar de forma aislada, fuera del respaldo físico de un equipo hospitalario y de la infraestructura de un centro de salud, genera desamparo profesional.
  2. Interacción con cuidadores no profesionales: Los sanitarios deben instruir, coordinar y lidiar con familiares que carecen de formación sanitaria, gestionando en ocasiones dinámicas familiares disfuncionales o el incumplimiento de las pautas médicas.
  3. Altísima exigencia emocional: El contacto directo con el sufrimiento, las expectativas de los familiares y las situaciones de cuidados paliativos o final de la vida generan una carga emocional extrema que no dispone de vías de descarga.
  4. Inviabilidad del descanso: La estructura actual imposibilita el descanso efectivo durante los turnos debido a las alertas continuas, provocando un progresivo aislamiento social del propio profesional.

Plan de acción y reivindicaciones propuestas por SATSE  

Para revertir esta situación y garantizar la viabilidad de las U.H.D. en la Comunidad Valenciana, se exige a la Administración sanitaria la implantación inmediata del siguiente paquete de medidas propuestas por el sindicato SATSE:

A. Acciones para la Salud laboral y la Seguridad en el trabajo

  1. Protocolos de seguridad domiciliaria: Implementar un protocolo de actuación obligatorio ante domicilios identificados como conflictivos o de alto riesgo, que incluya la opción de asistencia acompañada o soporte de seguridad si fuera necesario.
  2. Reconocimiento como personal de riesgo: Clasificar formalmente a los profesionales de la U.H.D. bajo la categoría de personal de riesgo, adaptando las medidas de protección y los seguros laborales a dicha condición.
  3. Programas de ergonomía en movilidad: Diseñar programas específicos de salud laboral que evalúen y corrijan los riesgos ergonómicos derivados de las posturas forzadas en los domicilios y el transporte continuo de pesos.
  4. Soluciones logísticas eficientes: Proveer flotas de vehículos institucionales adecuados, sistemas de comunicación satelital/móvil seguros y herramientas que optimicen las rutas y reduzcan las cargas manuales.

B. Adecuación de plantillas y organización del Servicio

  1. Aumento estructural de plantillas: Incrementar de forma urgente el número de enfermeras y fisioterapeutas para reducir la ratio de pacientes por profesional y garantizar agendas asistenciales realistas.
  2. Equipos multidisciplinares reales: Garantizar de forma homogénea en todos los departamentos de salud de la Comunidad Valenciana la inclusión de fisioterapeutas y de enfermeras especialistas en Geriatría dentro de las plantillas fijas de cada U.H.D..

C. Mejora de las condiciones laborales y económicas

  1. Complemento de dispersión geográfica: Crear y abonar un complemento específico que compense los kilómetros, el tiempo de desplazamiento y la movilidad departamental de los profesionales.
  2. Compensación por Incapacidad Temporal (I.T.): Garantizar la cobertura y compensación del 100% en las bajas laborales para evitar el perjuicio económico del personal que enferma o se lesiona.
  3. Aumento del complemento por penosidad y peligrosidad: Revisar al alza el complemento específico para retribuir la alta responsabilidad, la complejidad técnica y la peligrosidad intrínseca de atender urgencias en entornos domésticos cambiantes.
  4. Catalogación como Servicio Especial: Reconocer oficialmente a la UHD como un "Servicio Especial" dentro del organigrama de la Conselleria de Sanitat, equiparándolo a otras unidades hospitalarias de alta criticidad.

D. Medidas de conciliación de la vida familiar y laboral

  1. Retribución y compensación de turnos: Establecer una retribución económica específica por la jornada trabajada en sábados, así como una compensación incrementada (económica y en tiempo de descanso) para los domingos y festivos realizados.
  2. Limitación de la jornada complementaria: Regular y poner topes estrictos a las horas de jornada complementaria bajo la modalidad de guardia localizada, protegiendo el derecho al descanso y la desconexión digital de los trabajadores.

E. Formación continuada especializada

Capacitación pública y específica para garantizar el acceso gratuito y dentro del horario laboral a programas de formación continua y especializada en cuidados domiciliarios avanzados, manejo del paciente crónico complejo y abordaje integral en cuidados paliativos.

El modelo de Hospitalización a Domicilio en la Comunidad Valenciana se encuentra en una encrucijada. No es posible seguir manteniendo la calidad del servicio a costa de la salud, la seguridad y las condiciones económicas de sus enfermeras. La aplicación de las medidas propuestas por SATSE no son una opción, sino una necesidad estructural e inaplazable para evitar el colapso de un recurso que humaniza la Sanidad pública valenciana.