Notas de prensa

Laboral

SATSE Alicante denuncia una sobrecarga asistencial en Enfermería del Centro de Salud de El Plá de Elche

SATSE Alicante ha denunciado la sobrecarga asistencial que sufren las enfermeras del Centro de Salud de El Plá de Elche como consecuencia de la incorrecta aplicación del modelo de Gestión de la Demanda Compartida. Según el Sindicato, las agendas de enfermería superan a diario los 40 pacientes, una cifra que consideran incompatible con una atención segura y de calidad.
toma de tensión

La organización sindical señala que las guías que regulan este modelo organizativo no se están respetando. En la práctica, la gestión de la demanda compartida se ha convertido en un “triaje encubierto” por el que la mayoría de los pacientes son derivados automáticamente a enfermería, saturando sus consultas y desplazando la carga asistencial desde las agendas médicas hacia estas profesionales.

SATSE advierte de que esta situación genera una carga de trabajo excesiva e inasumible, reduciendo el tiempo disponible por paciente a niveles mínimos e incrementando el riesgo de estrés, agotamiento y desgaste profesional entre las enfermeras. Atender a más de 40 personas en una sola mañana, subrayan, impide ofrecer una atención digna y compromete la seguridad tanto de los profesionales como de la ciudadanía.

El Sindicato recuerda que desde la Dirección de Enfermería de Atención Primaria del Departamento de salud de Elche se ha reiterado que la Gestión de la Demanda Compartida no debe funcionar como un sistema de triaje y que solo deben derivarse a enfermería aquellos procesos claramente definidos en el modelo. Todo lo que se sitúe fuera de estos criterios, afirman, supone una mala praxis organizativa que desvirtúa el trabajo colaborativo y menoscaba las competencias profesionales de la enfermería.

Los delegados sindicales del Departamento de Elche exigen a la Dirección del Departamento la correcta implantación de las guías, una planificación consensuada de los modelos organizativos, formación previa para todos los profesionales implicados y una distribución equitativa de la carga de trabajo. De no adoptarse estas medidas, advierten, se seguirá poniendo en riesgo la salud de las enfermeras y el derecho de la población a una Atención Primaria segura y de calidad.